Una manera diferente de comer albóndigas es prepararlas con ingredientes vegetales, que las hacen más ligeras y nos aportan gran cantidad de nutrientes. El brócoli es una verdura muy rica en fibra y baja en calorías, aporta componentes anticancerígenos y contribuye a depurar el hígado. Su riqueza en calcio y magnesio ayudan a mantener fuertes nuestros huesos.

La cúrcuma es una raíz con grandes propiedades medicinales: es antiinflamatorio, antiancerígeno, carminativo, refuerza el sistema inmunitario, tiene efectos positivos sobre el Alzheimer y favorece la desintoxicación del hígado.

Ingredientes (para 12 albóndigas):

  • 200 g brócoli*
  • 40 g nueces*
  • 40 g migas de pan
  • 30 g cebolla*
  • 1 g ajo*
  • 1 huevo*
  • sal marina*
  • 2 rebanadas de pan integral dextrinado con semillas de lino

Para la salsa de yogur:

  • 50 g yogur, 1 c/c aceite, 1 c/c tahina*, 1 pellizco de cúrcuma*, sal marina*

Elaboración:

– Encender el horno y ponerlo a 180º. Triturar las rebanadas de pan dextrinado y reservar. Para la salsa de yogur, mezclar todos los ingredientes y reservar.

– Separar los ramilletes del brócoli y hervirlos 4 minutos al vapor. Deben quedar al dente. Picar por separado las nueces, la cebolla, el ajo y las migas de pan. Cortar muy menudo con un cuchillo el brócoli. Mezclar todos los ingredientes. Añadir el huevo batido y la sal. Formar bolas de unos 30 gramos, compactarlas con las manos y rebozarlas con el pan rallado.

– Ponerlas en una bandeja y hornearlas unos 15 minutos. Servir con la salsa de yogur por encima.

Notas:

-Todos los ingredientes marcados con (*) son procedentes de la agricultura ecológica.

-c/c: cucharadita de café.

Esperamos que estas Albóndigas de brócoli os hayan gustado y os animéis a prepararlas.