El jefe de la Unidad de Coordinación de Peri y postmenopausia, Jesús Rafael Aguilera Pérez, del Instituto Nacional de Perinatología “Isidro Espinosa de los Reyes”, sostuvo que la buena nutrición, el ejercicio aeróbico diario y la eliminación de la comida chatarra en la dieta, permiten a las mujeres llegar al periodo de la menopausia sin mayores complicaciones.

El especialista destacó que si una mujer cuenta con una buena nutrición, no necesitará consumir complementos extra, como son el calcio o vitaminas C o D, durante este periodo.

Explicó que la menopausia es el periodo comprendido entre la fecha de la última menstruación y el año siguiente, que en promedio se presenta a los 48 años de edad, “aunque en realidad es parte del climaterio que abarca de los 45 a los 64 años”.

En un comunicado, la Secretaría de Salud (SSA) precisó que los síntomas comunes y que más molestia causan, son las irregularidades de la menstruación, los trastornos vasomotores que se presentan entre el 17 y 20 por ciento de este grupo de población, riesgo de fractura, resequedad vaginal, falta de líbido, trastornos psicológicos, psiquiátricos y de hipotiroidismo, así como el síndrome de nido vacío, entre otros.

El médico advirtió que durante el climaterio hay más posibilidad de diagnosticar cáncer de mama, de útero y de ovario; de diabetes mellitus, intolerancia a carbohidratos y osteoporosis, por lo que en esta época de la vida se debe tener mayor atención por parte de las mujeres y los médicos.

Puntualizó que las mujeres deben de realizarse diferentes estudios de diagnóstico para confirmar la presencia de la menopausia mediante la medición de la hormona folículo estimulante y el estradiol.

Indicó que si la primera está por arriba de las 35 miliunidades por mililitro y el segundo por debajo de 50 picogramos por mililitro, se determina que hay falla ovárica.

Otros de los estudios de seguridad que deben hacerse anualmente, a partir de la cuarta década de vida, son la mamografía o mastogragía, ultrasonido para detectar cualquier neoplasia o tumoración de ovario o endometrio, citología cérvicovaginal y estudios en sangre.

Aguilera Pérez mencionó que la obesidad representa un riesgo durante la menopausia porque el tejido graso “aromatiza” más estrógenos y retrasa este periodo para después de los 48 años.

Además, la obesidad provoca intolerancia a los carbohidratos y, por lo tanto, diabetes mellitus y enfermedades del corazón.

El tabaquismo también provoca trastornos, porque “adelanta” la presencia de la menopausia a los 45 o 46 años, además produce mayor riesgo de fractura, osteoporosis, diabetes, cáncer y problemas cardiacos.

Subrayó que es fundamental que ante cualquier síntoma de menopausia la mujer se atienda con el médico, de lo contrario tiene riesgo de sufrir una fractura, cardiopatía, cáncer de mama u otro problema, y sobre todo no recurrir a la automedicación con estrógenos, porque puede desarrollar cáncer de mama si tiene factores de riesgo para esta enfermedad.

El tratamiento adecuado disminuye entre 70 y 80 por ciento los síntomas vasomotores y permiten detectar a tiempo cualquier alteración.

La menopausia se presenta en promedio a los 48 años, pero también la hay precoz, por factores hereditarios, infecciosos, quirúrgicos, iatrogénicos por error en el diagnóstico o por cáncer que también requieren que se proporcione tratamiento a la paciente.

El especialista insistió en la importancia de los estudios de laboratorio para tener un diagnóstico adecuado, porque el síntoma de los bochornos se puede deber a un embarazo, un síndrome paraneoplásico o cáncer,

Finalmente, el jefe de la Unidad de Coordinación de Peri y postmenopausia del INPer hizo hincapié en que todas las pacientes deben tratarse individualmente porque no existe “una receta mágica” general, no se le debe dar tratamiento si se carece de estudios de seguridad y hay ausencia de trastornos vasomotores por el riesgo que representa la terapia hormonal para el desarrollo de cáncer de mama.

Fuente : Grupo formula