NUTRICION 1

La expresión “somos lo que comemos” no puede ser más adecuada cuando hablamos de mantener una piel sana, limpia y rejuvenecida.
Algunos alimentos nos ayudan a lucirla en buenas condiciones  y lo que tengamos en la nevera o en nuestra despensa pueden resultar tan eficaces como una clínica de belleza, sólo hay que introducirlos de forma habitual en nuestra dieta.
Toma nota de cuáles son :

Fuente : Centrada en tí

Para prevenir o retrasar la aparición de arrugas:
Hay que incorporar frutas cítricas a nuestra dieta. La vitamina C refuerza el sistema inmune, es un buen antioxidante e interviene en la síntesis del colágeno, proteína que constituye el tejido cutáneo y le otorga sostén. Además de los cítricos, son ricas en vitamina C: la col blanca cruda, el perejil fresco, el pimiento crudo, los kiwis y las fresas.
Para prevenir el envejecimiento: Los frutos rojos y el té verde tienen también propiedades antioxidantes, que reducen la acción de los radicales libres.
Para mantener la piel sana: La vitamina A es la que más contribuye a que nuestra piel esté mejor (además de ayudar al bronceado porque favorece el desarrollo de pigmentos en la piel). Son ricas en pro-vitamina A la calabaza, la mandarina, la zanahoria, el tomate, el albaricoque, las espinacas, las verduras del mar, la yema de huevo, el alga espirulina y la alfalfa germinada.
Para proteger tu piel del sol: Los tomates frescos, ricos en vitamina A y otros nutrientes, sirven de “barrera natural” para la piel frente a los rayos UV del sol.
Para prevenir el acné y favorecer la cicatrización de la piel: Debes tomar alimentos ricos en zinc, como las ostras, los cangrejos y algunas carnes rojas magras. El zinc mineral que proporcionan actúa benéficamente sobre la piel, suavizándola y mejorando su aspecto. Las pipas de calabaza son tal vez una de las fuentes más ricas en este oligoelemento.
Para preservar la elasticidad natural de tu piel y favorecer su correcta pigmentación: Toma alimentos ricos en azufre, como los huevos, el ajo, los guisantes, las judías verdes, las coles, las semillas oleaginosas, el pescado y la levadura de cerveza.
Para prevenir las indeseadas estrías, arrugas y el envejecimiento prematuro: El silicio es el mineral que nos ayuda en esta tarea, y también es fundamental para preservar la elasticidad de la piel. La parte más externa de las verduras verdes, el salvado, la cebolla y los frutos secos son fuentes ricas de silicio.
Para que el tono de nuestra piel no se apague: El hierro es el mineral indispensable en la producción de la hemoglobina, gracias a la cual la piel tiene buen color. Son excelentes fuentes las legumbres, los vegetales verdes, las carnes rojas y de cerdo, las algas, la remolacha fresca y la quinoa. Para su mayor absorción además se recomienda que se consuma junto con el hierro alimentos ricos en vitamina C.