Las emociones juegan un papel básico en nuestro bienestar y equilibrio personal. La menopausia es un estado que se puede vivir desde la naturalidad o “normalidad”, sin ninguna sintomatología, o bien “sufrirla”.

Para Esther Francia, terapeuta y Directora del Instituto Ataraxia “A lo largo de estos años una de las cosas que más me ha llamado la atención era observar que había algunas mujeres que no sufrían ningún síntoma de la menopausia y otras que lo vivían realmente mal, con sofocos, sudores, apatía, tumores, hemorragias uterinas, sequedad vaginal y reducción de la líbido”. Y añade: “Creo que uno de los retos para aquellas personas que viven la menopausia con síntomas es realmente transformar las emociones que le producen dichos desequilibrios físicos”. En su opinión, si transformamos las emociones que son el origen, los síntomas desaparecen.

El miedo a envejecer, a perder el atractivo, el sentimiento de no ser útil en la pareja, la frustración por los sueños no cumplidos o el hecho de no haber sido madre son algunas de las causas que al llegar la menopausia se transforman en “emociones tóxicas”.

Recuerda el caso de una mujer con 53 años que sufría muchos síntomas como sofocos, incluso miomas intrauterinos, sentía muchos cambios de humor e incluso a veces llegaba a sentir una tristeza terrible interna que no se correspondía con la realidad que vivía. “Tras trabajar con la terapia Ataraxia, pudimos ayudarla a desactivar el recuerdo de frustración y eliminamos la tristeza. Ella no había podido ser madre y aunque parecía que lo tenía asumido no era cierto. Tres meses después del tratamiento los miomas habían desaparecido” explica.

Las propiedades de las gemas

Existen tratamientos con la energía de las gemas que ayudan a remitir los síntomas de la menopausia, equilibrando la energía y nuestro campo sutil. Sin embargo, no podemos olvidar que sólo las gemas no sirven lo suficiente como para paliar totalmente los efectos. Para ello sería necesario realizar la terapia Ataraxia, en la que se hace a la vez una desactivación de la memoria y se crean nuevas neuroconexiones que nos permiten aceptar, vivir y disfrutar del estado en que vivimos con naturalidad.

Las propiedades de las gemas se basan en la capacidad de armonización de las energías sutiles del ser humano, mediante su armonización con las radiaciones que emiten los cristales y los colores.
Por ejemplo el jade verde, prolonga la vida, añadiendo a la misma modestia, valor, justicia, paz y sabiduría. Aporta buen humor y protege de enfermedades, alergias y deficiencias del sistema linfático, otorgando armonía al cuerpo físico en general.

La piedra luna en cambio es ideal para los desarreglos de la menstruación y del sistema endocrino. Combate los dolores de cabeza, protege de las disfunciones digestivas, previene los quistes de los senos, fortalece uñas, cabello y amplifica la energía sexual.
La amatista es más efectiva en casos de depresión ya que purifica mente y cuerpo, calma la angustia y los miedos, favorece la comprensión y otorga paz.
La calcedonia ayuda a comprender y aceptar. Es muy buena para combatir estados de melancolía o nostalgia. Refuerza la seguridad emocional y aporta paciencia y bondad.

Cada una de las gemas tiene sus propias propiedades. Según la experta Esther Francia, lo mejor es llevarla encima para que vaya generando la frecuencia adecuada. También se aconseja poner la gema por la noche en la botella de agua e ir bebiendo esa agua al día siguiente durante todo el día.

NuriaLangreoNuria Langreo

Periodista

www.institutoataraxia.com

El jueves 13 de noviembre podréis asistir a una conferencia gratuita a cargo de Esther Francia “La Menopausia y climaterio”

Ataraxia