Sea cual sea el estado de nuestra musculatura perineal es indispensable tener unos buenos hábitos  o bien adquirirlos poco a poco desde la información a la práctica.¿A qué nos referimos con buenos hábitos?  Que nadie se desmoralice o crea que no lo puede conseguir.  Recordar que nosotras podemos con todo!

Prevenir, rehabilitar y reeducar

–       Contraer la musculatura (pensemos en retener pipi  y supositorio) siempre, ante cualquier esfuerzo o presión abdominal, como reír, toser, saltar, coger peso, etc)

–       No hacer abdominales clásicos sin estar seguras de que tenemos el suelo pélvico en buen estado. Es cierto que los ejercicios abdominales que se hacen normalmente, provocan una presión y hacen que las vísceras desciendan, provocando pues un deterioro en la musculatura del SP.  Pero no os preocupéis las que sois adictas al vientre plano, porque existe la gimnasia hipopresíva.

–       No apretar hacia fuera en la última parte de la micción.  Muchas mujeres dan un apretón para terminar más pronto o para asegurarse de que han vaciado bien la vejiga.  Hemos de saber que toda presión provoca microtraumatísmos en el esfínter, o sea que hay que dejar salir el pipi, sin apretar, hasta el final

–       Hay que evitar a toda costa el estreñimiento.  Muchas de las afectaciones importantes son consecuencia de un estreñimiento crónico.  Así que chicas, las que pertenecéis a este grupo, lo primero que tenéis que hacer es corregirlo! Propongo un intercambio de soluciones, ya que cada maestrillo tiene su librillo y seguramente podéis aportar experiencias, que si hierbas, fruta…etc.

–       No aguantarse el pipi horas y horas.  Parece que las mujeres somos especialistas en retener la micción y ante la pregunta de por qué, las respuestas serían “no quiero ir a otro aseo que no sea el mío” “no tengo ni tiempo de hacer pipi  “ya estoy acostumbrada”  Y así es, la vejiga es educable, con lo cual podemos llegar a hacer dos pipis al día si nos lo proponemos y el guión lo requiere.  A esta situación se le llama “vejiga de monja”, o sea un pipi al levantarse y otro al acostarse.

–       No hacer pipi cada hora, por ejemplo.  Normalmente, el perfil de las mujeres con urgencia micional suele ser el de la que bebe muchísima agua (potomanía)  Habría que ver donde está la barrera de la normalidad en cuanto a la ingesta de agua, ya que cuanto más bebo, más necesidad tengo y así le voy dando mucho trabajo a la vejiga (vejiga hiperactiva)

–       Hacer un calendario miccional, es decir, durante dos días “normales” (no en fin de semana que cambiamos de hábitos) iremos apuntando los pipis  (ejemplo a las 8, a las 12…etc)  Lo correcto sería hacer unos 6 o 7 pipis al día, evidentemente si no estamos tomando diuréticos.

–       Hacer ejercicios del suelo pélvico, regularmente.

–       No hacer nunca el Stop-pipi Hace muchos años, corrió la voz de que debíamos interrumpir la micción durante unos segundos y reemprenderla posteriormente, como un ejercicio para hacerlo regularmente.  Pues bien, a menos que lo probéis para localizar los músculos, por ejemplo, o esporádicamente, para saber si sois capaces de cortar el chorro miccional, no debe hacerse regularmente, ya que habrá orina residual en la vejiga.  Hay otros muchos ejercicios para hacer, los cuales no comprometen la micción.

 

PilarPons2PILAR PONS

Fisioterapeuta  especializada en la rehabilitación del suelo pélvico