¿Alguna vez has trabajado con personas senior que tenían la misma vitalidad o más que un recién licenciado? ¿Crees que con la edad la pasión en el trabajo se va agotando? ¿Qué aporta una persona de 50 años a una empresa y qué aporta uno de 20?

Cada edad tiene sus puntos fuertes y otros puntos a mejorar en las distintas áreas laborales, así como, una persona en su etapa senior tiene más solera y tablas para afrontar obstáculos en el trabajo, y una persona en su etapa junior es capaz de aportar aires nuevos y frescura a la compañía. Pero, ¿debemos prejuzgar a los talentos por su edad? La respuesta es: diversidad y equilibrio.

El envejecimiento de la población al que nos enfrentamos actualmente está transformando las compañías, en las que la convivencia de diferentes generaciones, razas, culturas, capacidades y géneros ya es una realidad. Ante este paradigma nace la gestión de la diversidad dentro de las empresas, y se hace necesario que los departamentos de gestión de personas y recursos humanos incorporen planes que aboguen por este nueva cultura empresarial.

No es la edad la que definirá nuestra productividad o éxito, sino la actitud positiva versus la actitud “de vuelta de todo”. Porque, ¿qué buscas en tu desempeño profesional? ¿Has pensado en cómo construir tu carrera? ¿Cómo vas a enfrentar los obstáculos y con qué actitud superarlos?

En nuestros primeros años trabajando se suele repetir un patrón semejante, pues en el comienzo la motivación, la energía, la ilusión y las ganas se adueñan de nuestras jornadas laborales, y aunque no dispongamos de la experiencia y de los conocimientos necesarios, es ese ímpetu el que nos hace diferenciarnos, el que hace que la pasión por el trabajo nazca y se plasme en cada tarea que llevamos a cabo. En los siguientes años la experiencia, las tablas van marcando una nueva etapa “más sensata”, aprendes a ver los problemas con otra perspectiva de colaboración, empatía, buscando soluciones.

Modelos de empresa actuales: la diversidad como factor clave
Vivimos en una sociedad en la que la dedicación a nuestro trabajo y profesión marcará nuestra vida. De nosotras mismas depende cómo queramos trazar ese camino, obtendremos unos resultados u otros.

Existen diversas cualidades y factores que los seleccionadores de personal valoran por encima de conocimientos y experiencia. En los últimos años el componente humano y social cobra cada vez más relevancia, y es que lograr un ambiente laboral favorable es fundamental para que los empleados trabajen felices y en consecuencia sean productivos en las compañías.

Según el informe Directivos y Responsabilidad Corporativa de la Fundación Adecco, la polivalencia y la actitud positiva son desencadenantes que favorecen la elección de candidatos en los procesos de reclutamiento. Así, la actitud se encuentra en primer lugar, seguida de la experiencia y la formación. Otras de las características que más se valoran son:

  • Flexibilidad: se trata de que las personas sean capaces de desempeñar diferentes tareas y varias funciones dentro de la compañía, más que tener conocimientos específicos sobre el área, se trata de la predisposición a realizar diferentes funciones, de ser capaces de adaptarse las necesidades de la empresa y estar abierto a aprender.
  • Capacidad de superación: las empresas están buscando talentos dispuestos a superarse a sí mismos y que se atrevan a innovar, además como comentábamos antes, se valoran aspectos humanos como que la persona realice voluntariado en su vida personal.
  • Optimismo: los entornos hostiles laborales están dejando paso a los empleados felices, positivos, que se esfuerzan en crear un ambiente agradable en el entorno laboral, así como que sean capaces de afrontar los conflictos y trabajar en equipo, proyectando una buena imagen hacia el exterior.
  • Iniciativa: proponer, implementar mejoras o idear nuevos proyectos por parte de los candidatos
  • Motivación: es un aspecto esencial. Los candidatos que se muestren ilusionados con el puesto darán lo mejor de sí mismos y las empresas son conscientes de ello.

A veces también sucede que el proyecto en el que estás deja de motivarte y en consecuencia “te quemes” y dejes de estar con la misma ilusión, si esto sucede es hora de replantearse un nuevo camino alternativo en la misma compañía o tal vez en otra. Porque lo que importa es cómo te sientes tú con tu vida laboral, si lo que haces es útil para ti, si te sientes productiva, si te sientes bien y haces que el resto se sienta bien. Porque cuando eso sucede, se refleja en tu rostro.

¡A por todas, womenalia!

Desireé García

Fuente: Womenalia


Artículo escrito por Desireé García, Coordinadora de Comunicación y Contenidos en Womenalia