Un estudio internacional de casi 70.000 mujeres ha identificado más de cuarenta regiones del genoma humano involucradas en la regulación de la edad en la que una mujer alcanzará la menopausia.
Se trata de un estudio liderado por científicos de las universidades de Cambrigde y Exeter, en Reino Unido, y que en España ha coordinado Javier Benítez, jefe del Grupo de Genética Humana del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y del Ciber de Enfermedades Raras, junto a Anna González Neira, también del CNIO:
La investigación ha evidenciado que dos terceras partes de esas regiones contienen genes que actúan para mantener el ADN saludable, mediante la reparación de los pequeños daños que pueden acumularse con la edad. También ha encontrado la primera evidencia genética que relaciona el momento de la menopausia y el cáncer de mama, lo que corrobora conclusiones anteriores de evidencias observacionales.

 MAYOR SUPERVIVENCIA

Los datos, publicados en Nature Genetics, sugieren que las células reproductivas, u ovocitos, de los ovarios femeninos en los que se repara el ADN dañado sobreviven de forma más larga y eficiente. Esto da lugar a una edad más tardía de la menopausia, que marca el final de la vida reproductiva.
Para Anna Murray, genetista de la Universidad de Exeter, y John Perry, de la de Cambridge, y autor y coautor, respectivamente, de la investigación, «muchas mujeres retrasan la maternidad y algunas tienen dificultades para conseguir un embarazo porque la fertilidad empieza a disminuir unos 10 años antes de la menopausia. Nuestras investigaciones despejan dudas sobre cómo sucede el envejecimiento reproductivo, para el que, por otra parte, esperamos desarrollar nuevos tratamientos para evitar la menopausia precoz.
Asímismo, el estudio es el primero que confirma, con datos genéticos, la relación entre una menopausia precoz y la reducción de riesgo de cáncer de mama. Los investigadores predicen que por cada año que se mantiene la regla, sin menopausia, el riesgo de desarrollo de cáncer de mama puede aumentar hasta un 6 por ciento, por una mayor exposición al efecto de los estrógenos.

Fuente: Correo farmaceutico.