Unos kilitos de más

Un cambio de cuerpo que se manifiesta, y una cara que reluce felicidad.

Y una voz, que depara sentimiento.

Una mirada cálida, gestos de generosidad y se borró totalmente la apariencia de Luisa, mujer de 55 años, que está transitando la menopausia , etapa que la mujer la vive generalmente con enojo, con molestias, con tristeza, irritada por los síntomas, pero no por los corporales, sino por las señales del paso del tiempo.

Por Claudia Lombardi

Luisa exhala energía, fuerza, esencia. Ya sabe quién es, ya sabe lo que quiere, las arrugas no la frenan, el espejo no le devuelven una cara arrugada y triste, al contrario, su imagen le sonríe y ella le sonríe a su imagen

Esta segura, tiene confianza, tiene humanidad. Sabe dar sin esperar, aprendió a vivir los momentos presentes y a dejar de conversar con el pasado y el futuro –

A Luisa, nadie le mira su panza, nadie se detiene en sus rollitos que se forman debajo del soutien, la miran a ella. Bella, muy bella, con su palabra justa, su gesto solidario y su presencia. Su espalda erguida, su plexo solar abierto diciendo esta soy y me gusto-

Ella sabe lo que quiere y lo pide, ella camina y deja su fragancia cuando pasa, ella no se cuestiona si paso de un talle 42 a un talle 48, ella ve que su talento y su relleno es mucho más importante que el envase.

No mira a las actrices y modelos en las revistas con envidia, ella les sonríe y ve que están dibujadas. Ella se detiene ante un texto, ante una frase, se deslumbra con la belleza que trae el paso de los años, la sabiduría y el equilibro.

Luisa sabe que no hay una segunda buena impresión, por eso impresiona con su mirada, su porte, sus colores elegidos y esencialmente con su caminar seguro y su esencia original, única que la hace ser una Mujer con todas las letras.

Claudia LOmbardi

Claudia Lombardi

Técnico en Comunicación social.
Asesora de imagen personal, egresada del Instituto Carolina Aubele.

 

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