Seguimos con la Menopausia en el mundo dedicando un espacio a la cocina japonesa. La receta de hoy, Nabos con miso es ideal como acompañamiento o como primer plato, y es muy fácil de preparar.
El nabo es una buena fuente de fibra y nos aporta una apreciable cantidad de vitamina C, que además de ser un gran antioxidante, interviene en la formación del colágeno, de los huesos y de los dientes.
El miso, las semillas de sésamo y los brotes de alfalfa contienen bastante calcio, mineral muy necesario para la formación y reparación de los huesos y para evitar la osteoporosis. El miso, además, es muy adecuado en la etapa de la menopausia porque nos ayuda a combatir los sofocos, uno de los síntomas más habituales en occidente y apenas presente entre las mujeres asiáticas.
Ingredientes (para 2 personas):
  • 4 nabos tiernos
  • brotes de alfalfa
      Para la salsa:
  • 2 c/s de miso blanco
  • 2 c/s de agua tibia
  • 1 c/s semillas tostadas de sésamo
  • 2 c/p salsa de soja
  • 2 c/c azúcar integral de caña
Elaboración:
– Pelar los nabos y partirlos por la mitad horizontalmente, de manera que queden dos trozos de unos 4 cm. Hervirlos al vapor durante 10 minutos.
– Preparar la salsa mezclando muy bien todos los ingredientes.
– Servir los nabos calientes, poniendo sobre cada trozo una cucharada de salsa y decorando con los brotes de alfalfa.
Notas:
– En la elaboración de los Nabos con miso (Furofuki Daikon en japonés) debería emplearse el daikon, nabo típìco japonés de color blanco y gusto muy suave, que mide entre 20 y 35 cm. En caso de no encontrarlo, se puede sustituir por los nabos de nuestra zona geográfica, eligiendo siempre los más tiernos, como hemos hecho en esta receta.
– c/s: cucharada sopera; c/p: cucharadita de postres; c/c: cucharadita de café.
Esperamos que este viaje por la gastronomía japonesa os haya gustado. ¿Quién se atreverá a preparar estos Nabos con miso? ¡Nos encantaría conocer vuestra opinión!