Wyoming «El hombre orquesta»

///Wyoming «El hombre orquesta»

Wyoming «El hombre orquesta»

2018-04-06T16:53:48+00:005 noviembre 2015|

Se mueve como pez en el agua en casi todas las facetas a las que se asoma: música, cine, televisión…, aunque es en esta última en la que más éxito y popularidad ha alcanzado. Su fuerte personalidad, su irónico sentido del humor y su espíritu crítico lo han convertido, además, en todo un fenómeno mediático que, haga lo que haga o diga lo que diga, nunca pasa inadvertido para nadie. Basta con leer esta entrevista que amablemente concedió a Plus es más.
Texto: José Molina. Fotos: Globomedia
¿Añoras algo de aquell os tiempos de  «movida madrileña» compartiendoescenario con el grupo

Paracelso o, más tarde, con el Maestro Reverendo?
No, prácticamente sigo haciendo lomismo.
En tu entrada de Wikipedia se dice: «humorista, presentador de televisión, actor, músico, escritor,columnista y médico español».
¿Crees que habría que añadir alguna cosa más que no sepamos o que también te gustaría que
figurara?
Ama de casa. Hago la compra y las comidas de todo el mundo; tengo alma de «pringao».
A pesar de esa condición de «artista polifacético» con la que se te suele presentar, da la impresión de que, en realidad, la música continúa siendo tu verdadera pasión.¿Me equivoco?
Así es, pero es compatible con todo lo demás. Cualquiera que se haya subido a un escenario a hacer rock ya
se queda colgado; es como tirarse de cabeza a un volcán.
De la medicina ya ni hablamos, imagino, ¿o en algún momento de tu vida pensaste en ejercer como médico?
Sí, claro, yo estaba convencido de que me iba a dedicar a eso, pero me salieron cosas mejores que hacer.
Aunque ya en los 80 y 90 tu nombre era bastante conocido, está claro que la popularidad la alcanzaste
gracias al programa de Tele 5 Caiga quien caiga. ¿Qué sensación te produjo aquella especie de
repentino salto al «estrellato»?
La fama te viene desde el primer día que sales en televisión. Cuando hice CQC llevaba quince años o más en la tele y con La noche se mueve, que era un programa de Telemadrid. Éramos líderes todos los días aquí, en Madrid.
La fama te viene por el hecho de salir, no por lo que haces. Para míe s una tortura, como para otros madrugar
para ir al trabajo; con la era de los móviles se ha convertido en algo insoportable.
Lo que Caiga quien caiga nos dejó muy claro, como ya habíamos intuido en programas anteriores

como La noche se mueve, del que hablas, y, especialmente, El peor programa de la semana, es que
siempre has parecido un «espíritu rebelde», por llamarlo de alguna manera. ¿Es así realmente?
No, simplemente me limito a decir lo que pienso. Si me perjudica, me trae sin cuidado, pero creo que el
público, la audiencia, se merece eso.
Lo que pasa es que en la era de lo políticamente correcto los artistas están más pendientes de lo followers que de la verdad. No dirían nada que les bajara el número de seguidores.
Supongo entonces que, hoy día,debes sentirte muy cómodo presentando El intermedio, un programa
muy crítico, cuyas mejores armas son el humor y la parodia.
Sí, la verdad es que está hecho a mi medida y, además, es de mucho lucimiento, por lo que te he contado antes.
¿Imaginaste alguna vez que lograría estar casi diez años en antena al frente de un programa de TV, y cada vez con mayor índice de audiencia?
No, ha sido una sorpresa para todos, pero de lo que más alegro es de que echa por tierra un dogma
que todos los programadores consideraban indiscutible: la audiencia es gilipollas y exige la basura.
Es mentira. El otro día sacamos en prime time a Emilio Lledó, filósofo,de ochenta y siete años, que estaría prohibido en todos los manuales de los cerebros que dirigen la TV, y la audiencia lo petó.
Viéndote tanto delante como detrás de la cámara, resulta difícil saber si existe una línea de separación
entre El Gran Wyoming yJosé Miguel Monzón. ¿La hay de verdad o ya es complicado distinguir
al uno del otro?
Al final uno es lo que hace; por eso estoy tan contento de que este programa, salvo matices, sea tan parecido a mí.
Después de esta larga trayectoria profesional, ¿realmente te consideras una persona de éxito?
Sin duda. Así definiría estar en un programa diario durante diez años y que sigue subiendo. Pero el éxito
es lo que menos me importa; lo que peor llevo de todo esto es la fama, las fotos…; es lo más duro.
Lo que sí has reconocido en muchas ocasiones es que te sientes un privilegiado. ¿Sigues pensando
lo mismo?
Vivo aquí y soy consciente de lo que me rodea, de lo que tiene que hacerla mayoría para sobrevivir.
De lo que no cabe duda es de que eres una persona bastante inquieta, a la que siempre vemos metida en alguna actividad, ya sea musical, política o social. Ahora, por ejemplo, comprobamos que eres miembro del jurado del «I Premio de relatos cortos de humor en torno a la meno/andropausia», que se entregará en el auditorio del Caixa Fórum de Madrid el 17 de octubre durante el V FÓRUM MUJER Y MENOPAUSIA. ¿Por alguna razón especial has aceptado serlo?
Bueno, la principal es que Montse Roura, que es la que ha montado el tinglado, es amiga mía desde hace
muchos años.
A propósito de este premio, ¿no crees que, a diferencia de la mujer, al hombre le cuesta reconocer que
le ha llegado la andropausia, o sea, la menopausia masculina?
La verdad es que yo he cumplido sesenta años; creo que debo estar en ella o la habré pasado, no lo sé, pero debe ser más suave. Yo, por lo menos, no me he enterado.
¿Es una cuestión de orgullo o en realidad la andropausia es un duro revés físico y psicológico para el
hombre?
No te quiero engañar, pero me remito a lo de antes. A lo mejor es que con el lío que llevo no me entero;
pero bueno, si noto algo, te aviso.
¿Te atreverías a darle algún consejo a alguien a quien la andropausia e pilla por sorpresa?
Pues que apechugue; no sé que decirle, que se borre de la suscripción del Play Boy.
Volviendo a ti, ¿tienes en ¿tienes en la cabeza algún proyecto de futuro o te imagina otros diez años presentando un programa como El intermedio?
En la televisión nunca se piensa en mañana, sino en lo que estás haciendo. Este es un oficio subordinado a que te reclamen; por lo tanto, puedes hacer los planes que quieras, que no sirve para nada. Cada vez que un programa termina, te enteras de un día
para otro; no avisan con tiempo. De momento, sigo aquí muy a gusto.

Descargar entrevista clicando AQUÍ

 

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